¿Caricias? sí, ¿pero de quién?

Por: Los editores

Este es un tema que pocas veces se ha tomado en cuenta para la atención completa de los clientes. Hablamos de un concepto amplio de las relaciones humanas que aunque, en forma parcial, algunas empresas están aplicando ya para atraer clientes y aumentar su fidelidad.

Nos referimos a la necesidad que existe en todas personas de "reconocimiento" personal.

A este tipo de necesidad la teoría de Análisis Transaccional del autor Erick Berne le llama hambre de "caricias"

El autor asegura en su obra que todas las personas tienen necesidades biológicas y psicológicas, y para subsanarlas buscan ser tocadas y reconocidas por los demás. "Cualquier acto que implique el reconocimiento de otro es una caricia".

Por muy adultos que seamos, todos necesitamos "caricias" para vivir psíquicamente sanos. Para obtenerlas todos tenemos cierto tipo de conductas que manifestamos ante los demás; estas conductas las vamos desarrollando desde la infancia según el ambiente en que vivimos.

El método que usamos para conseguir nuestras "caricias" se empieza a desarrollar desde la infancia, el cual llegamos a manifestar ya de adultos.

Existen diversos tipos de "caricias", y se clasifican según el medio de transmisión, el tipo de emoción en la que se transmiten, por los requerimientos para darlas o recibirlas, por la sinceridad con la que se expresan, etc.

De esta manera existen caricias físicas, verbales, escritas y gestuales. Pueden ser positivas y negativas; condicionadas, falsas, adecuadas e inadecuadas, etc.

La cantidad y el tipo de "caricias" que necesitamos varía de persona a persona. Esto dependerá de la cantidad también y la calidad de "caricias" que cada quien recibió de niños.

Algunas personas que recibieron muchas "caricias" ya de adultos llegan a rechazar cualquier "alabanza" que se les haga o diga, y al revés.

Para muchos hombres, sus mejores "caricias" son cierto tipo de platillos a la hora de ingerir alimentos.

Muchos otros, por su baja autoestima, no saben recibir caricias positivas y cuando reciben una siempre la minimizan con alguna comentario improcedente.