Diferentes deudas

Por: Los editores

Como empresarios, dueños de una o varias tiendas detallistas, tenemos la oportunidad de distinguir dos tipos de deudas, aquellas que contraemos para adquirir maquinaria, muebles productos para nuestro negocio, etc., y las que contraemos para comprar productos o servicios de uso personal.

Sobre esta diferenciación hablamos del tema "deudas buenas y deudas malas"

Al referirse a este asunto, Mario Borghino hace el comparativo con el colesterol; explica que necesitamos ambos, colesterol bueno y malo, pero que el exceso del malo pone en gran riesgo nuestra salud, mientras que el bueno nos hace funcionar mejor.

Sería bueno no deber nada, pero "cero deuda significa cero crecimiento o el mínimo crecimiento", dice Borghino.

Las deudas malas son todas aquellas que adquirimos por comprar cosas no esenciales y no necesarias. "Las deudas malas comienzan con las compras impulsivas, préstamos para comprar nuevos carros, nuevos muebles, para hacer una fiesta en grande o vacaciones lujosas".

También caemos en este tipo de deudas "por comprar con tarjetas de crédito y pagar sólo el mínimo, comprar a 10 meses sin intereses sólo porque es un lujo que creemos merecerlo, o porque la mensualidad es baja y lo puedo pagar".

Por su parte, las deudas buenas son aquellas que nos sirven para invertir en cosas que con el tiempo nos ayudarán a incrementar nuestros ingresos.

Las deudas buenas "tienen que ver con el valor que tendrán en el futuro", y nos permiten adquirir productos cuyo valor real es mayor al que pagamos en el momento o aquellos con buenos márgenes de ganancia y que nos darán buenas utilidades al venderlos; también nos sirven para adquirir inmuebles con gran plusvalía, entre otras muchas cosas.

Es muy fácil comprender las diferencias entre una deuda mala y una buena, lo difícil es aplicarla a nuestra vida personal, ya que como dice Borghino "estamos bien educados en el consumismo y sólo buscamos obtener gratificaciones instantáneas o en el corto plazo".